viernes, 4 de mayo de 2012

La importancia de la ética

No es tarea fácil escribir sobre ética sin correr riesgos de ser tildado con el odioso mote de moralista. -Una gran desgracia sería sentir siquiera la ridícula tentación de ser moralista- Es la primera vez que voy a osar esgrimir ideas con intención manifiesta de que la práctica de este valor humano es imprescindible en todos los tiempos y en todo momento como base principal de una sociedad justa, libre y admirable.

Las instituciones genuinamente formadoras de valores como la familia y la escuela se encuentran en la actualidad  en una terrible crisis. Problemática que demanda urgentemente esfuerzos redoblados, denodados y bien intencionados de todos los actores de la sociedad para superar esta situación difícil en la que se hallan la familia y la escuela, a los efectos de reanudar su funcionamiento normal como instituciones sociales positivas.

La Real Academia de la Lengua Española define el término ética en su segunda acepción como “conjunto de principios y normas morales que regulan las actividades humanas”. Lastimosamente hoy en día las conductas de las personas en nuestra sociedad no están reguladas prácticamente por ningún principio ni norma moral. Se ha entrado en el peligroso y nunca saludable terreno del ¡todo vale! Si permanecemos en éste sitio puede tener consecuencias aún más catastróficas en términos de sociedad.

Es imperioso hablar de los principios y valores éticos con los niños, adolescentes y jóvenes en todos los espacios posibles. Es urgente y necesario que éstos escuchen las cuestiones importantes que hacen que la vida se nutra de contenido y sentido. Que hay un mundo más allá de “tomar hasta morir” bailando reggaeton y cachaca en locales nocturnos para mayores de edad.

Es lamentable ver a chicas de 15, 16, 17 años embriagándose con montones de chicos de su edad en locales bailables hasta el amanecer. O vendiendo su esencia y su dignidad a algún viejo sponsor para financiar su estilo de vida harto superficial y frívolo. Los empresarios que explotan el rubro comercial de la diversión nocturna no se cuestionan para admitir menores de edad en sus locales y venderles alcohol. ¿Qué dicen los padres al respecto? Nada. Absolutamente nada.

Deberíamos preguntarnos si realmente queremos una mejor sociedad. Y si efectivamente aspiramos a una mejor sociedad, necesariamente debemos entre todos buscar estrategias que nos conduzcan a recuperar la familia y la escuela y empezar a educar en valores. Y en este afán además lograr que el conocimiento recobre su valor genuino en nuestro país como motor de desarrollo y elemento indispensable para formar parte del mundo moderno y superar definitivamente el pre-modernismo en el que nos encontramos paralizado como país.

1 comentario:

  1. No se puede hablar de ética sin moral. Y creo que la moral es algo subjetivo, que la sociedad lo acepta dependiendo de su cultura. Lo bueno y lo malo están en nuestro ojos, estoy de acuerdo con que debemos preguntarnos si realmente queremos algo mejo y no solo eso, sino cambiar o tratar de cambiar lo que están a nuestro alcance.

    Hablamos!

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