La semana pasada fue una de las más violentas de nuestro país. Han ocurrido crímenes espantosos ante la mirada pasiva de una sociedad cuyo esquema moral está quebrado desde hace tiempo atrás.
Los crímenes fueron trabajados ampliamente por los medios masivos de comunicación más bien con cierto grado de morbo. Prácticamente no se escuchó una voz sensata que analizara críticamente la violencia descarnada que se cobró varias víctimas.
Son bastante alarmantes los decibeles que ha alcanzado la violencia en nuestra sociedad. Y es aún más alarmante la pasividad con la que observamos los hechos de violencia. No nos inmuta siquiera que padre e hija fueran degollados, que una mujer sea ultimada a martillazos por su pareja, que una mujer sea asesinada y arrojada en un baldío por su supuesto acreedor, que un joven descuartice a su amigo y luego lo entierre en el patio de su casa como en las películas de terror, que padre e hijo fueran retenidos como rehenes en su comercio por varias horas por jóvenes delincuentes potenciales criminales.
¿Qué expresan ante estos hechos nuestras “clases dirigentes”? Nada. Absolutamente nada. Nuestras “clases dirigentes” son responsables directos del quiebre moral que padecemos como sociedad. Unos dirigentes que no son sino referentes de corrupción, mediocridad, inmoralidad y amoralidad de toda laya para una sociedad que a los tumbos busca un horizonte que transitar, y en esta oscuridad algunos recuerdan con añoranza la dictadura stronista y reivindican como opción de gobierno.
Urge despertarnos de nuestra sempiterna modorra como sociedad antes de ser víctimas directas de la violencia. Es hora de tomar medidas para frenar esta escala de violencia que no para de subir de decibeles. Mañana puede ser muy tarde para nuestras aspiraciones de una mejor sociedad para nuestros hijos y nietos.
No podemos seguir en estas condiciones. Necesariamente debemos exigir entre todos a las autoridades soluciones efectivas. Soluciones reales, consistentes y perdurables en el tiempo que nos permitan tener cierta calidad de vida. Pues está demás decir que la violencia como la principal manifestación y relación social indefectiblemente nos va a conducir a una sociedad inviable.
La verdad es que el mundo entero está lleno de violencia.
ResponderEliminarEs bueno reflexionar sobre esto, debatir, y ver cómo hacer para ayudar a mejorar desde donde estemos, sentados en un escritorio, detrás de un monitor, escribir, leer y opinar sobre esto es un paso muy importante para ayudar a concienciar y reflexionar pero no nos quedemos aquí, hagamos algo más que esto, vayamos a manifestarnos, vayamos a defender lo que creemos, marquemos la diferencia.
Una vez estuve hablando con unos amigos sobre esto y uno de ellos salió y dijo que está bien hablar sobre esto pero no hacemos nada, y eso no cambia nada, y así también me dijo mi hermano en una discusión que tuvimos.
Pero yo creo que hacemos algos muy importante, y ese algo es el primer paso, a lo que debemos avanzar, seguir hacia adelante, actuando como pensamos y escribimos, y no tiremos toda la responsabilidad a los dirigentes, todo lo que pasa en el mundo es también nuestra culpa y depende de nosotros cambiarlo.
Muy buena reflexión Marco.
Saludos!