martes, 28 de junio de 2011

Solamente con un proyecto país

Construir un país democrático donde las instituciones republicanas funcionen y se respeten debería ser la prioridad de nuestros políticos si pensamos en un desarrollo sostenible donde se garantice a cada individuo una oportunidad. Un individuo precisa tener la certeza de que va a tener una oportunidad dentro del sistema político que rige su vida social.
En veintidós años de democracia en Paraguay seguimos con vicios campantes de la dictadura de Stroessner; si bien dos décadas son bastante para cambiar las cosas, la clase política y dirigente de nuestro país nunca pensaron ni se propusieron edificar un país en serio pues sus aspiraciones políticas terminan en tomar el poder como botín de guerra y hacer negocios con el dinero público.
Hoy aún presenciamos tristemente a niños estudiar debajo de árboles sentados en el suelo con profesores ad honorem visiblemente desmotivados y poco formados que intentan a duras penas llevar adelante la noble tarea de educar mientras pagamos veinticinco millones mensuales y con las consiguientes prerrogativas a varios analfabetos funcionales en el parlamento por calentar su curul pues se desconoce de ellos haber presentado proyectos de ley alguno en beneficio de la sociedad, claro está que no generalizo sobre los parlamentarios, actores principales de la democracia representativa .
La educación es clave para reducir progresivamente la pobreza, en cambio en nuestro país no se le da la importancia que debiera dársele, los egresados como la formación de algunos profesores del sistema educativo público dejan mucho que desear.
A veintidós años de la caída de Stroessner la corrupción sigue imperante en las instituciones públicas casi siempre con sobrepoblación de funcionarios, es decir, de planilleros y recomendados de los políticos como también una justicia absolutamente sometida a los intereses de los mandamases de turno.
Solamente tendremos un Paraguay diferente, serio y con oportunidades para todos el día que nos sentemos a discutir y establecer un proyecto país, ¿qué queremos ser en el mundo moderno? ¿Y cómo vamos a ser eso que queremos ser? Un proyecto país que no se vea alterado con la llegada al poder de nuevos inquilinos, mientras no se de esto, siempre va a ser más de lo mismo, el nuevo peor que el anterior y con la amenaza constante de luchas fratricidas como la instauración de un nuevo régimen dictatorial.

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