viernes, 13 de mayo de 2011

¡Viva el Paraguay!

En estos días los sentimientos por la patria afloran al celebrarse el Bicentenario de nuestra Independencia. El país se engalana para recibir los 200 años de emancipación. Estamos eufóricos y con espíritu de fiesta permanente. Asunción se tornó en tres relucientes colores: rojo, blanco y azul.

Es cierto que tenemos bastante por hacer como Nación. Hoy más que nunca se hace indispensable colmarnos de la valentía y compromiso de nuestros héroes para construir un Paraguay moderno. Nuestros hijos y nietos merecen recibir de nosotros un país mucho mejor.

Nuestra clase dirigente desde hace tiempo viene obrando contrariamente a los intereses de nuestra República con conductas corruptas llenándose las faltriqueras con dinero público y condenando a niños a estudiar debajo de árboles, sentados en el suelo y con el estómago vacío.

La corrupción sistematizada ha calado hondo en el propio tejido social. Esta conducta aborrecible desde todo punto de vista, hoy es casi tolerada y se ve prácticamente como algo normal en la sociedad. El pícaro amoral y sinvergüenza encuentra así un terreno propicio para seguir cometiendo sus fechorías mientras al decente se le reduce su campo de acción siendo apartado cada vez más de la participación social.

Esta fiesta del Bicentenario hubiese sido la excusa perfecta para tomar el compromiso de construir el Paraguay que nos merecemos teniendo como pilar fundamental una educación en valores. ¡Sólo seremos plenamente libres con una educación en serio!

En aquél 1811, obtuvimos la libertad gracias a jóvenes. Hoy, nuestro país tiene una marcada mayoría de habitantes jóvenes que perentoriamente, si pensamos en un Paraguay libre, democrático y moderno, deben pasar a ser ciudadanos probos, íntegros y con conocimientos calificados participando activamente en la vida pública.

¡Paraguay es grande! Merece horizontes mejores y necesita que todos sus hijos diariamente sean héroes como aquéllos jóvenes que nos liberaron del oprobioso yugo español. ¡Viva el Paraguay!